jueves, 12 de enero de 2017

El apóstrofe

He percibido que muchos terrícolas llaman "apóstrofe" a la pequeña comita que se pone en la parte superior, entre dos letras. O sea, que creen que en inglés se usa el "apóstrofe" para el genitivo sajón: "Sheldon's blog".

¡No! La comita de ese ejemplo es un "apóstrofo", con "o" final. El apóstrofe es una figura literaria que consiste en hacer una llamada o interpelación vehemente a algo o alguien, figurado o no. Por ejemplo, cuando en mitad de un texto se dice "¡ay, amor!". Se interpela ahí al amor de forma vehemente, siendo esa figura un apóstrofe. De los de verdad.

viernes, 6 de enero de 2017

Los Reyes Magos

En la Biblia, terrícolas, no se menciona que los tres sabios que adoraron a Jesús fuesen tres. Se les llamaba "magos", pero no "reyes".

El término "mago", en el griego de entonces, no se refiere a gente que hace magia en el sentido más moderno de la palabra, sino al estilo más clásico, relacionado con la casta persa dedicada a la astronomía y la religión. Es decir, que probablemente eran sacerdotes persas, buscadores de signos religiosos en las estrellas, que llegaron hasta Jesús siguiendo lo que probablemente fue un cometa, una nova o algo por el estilo. La evolución del término hacia cuestiones más oscuras o desconocidas, lo que es hoy entendido como magia, es posterior. De hecho, en inglés se les conoce como "los tres hombres sabios" porque se decidió cambiar la traducción de las biblias en ese idioma para evitar confusiones.

El número se debe a que se considera que, dado que llevaron tres regalos (eso menciona San Mateo en su testamento), debían de ser tres. Sobre los nombres, nada se sabe. Los actualmente extendidos en occidente se deben a la tradición medieval, lo mismo que el color de la piel del tercero.

viernes, 30 de diciembre de 2016

¡Pero qué...?

Sí: está admitido. El uso de dos signos diferentes, uno al inicio y otro al final es correcto. Se puede poner "¡pero qué...?", "¿pero qué...!", "¿¡pero qué...!?" o "¡¿pero qué...?!", todos ellos equivalentes.

domingo, 25 de diciembre de 2016

El cumpleaños de Jesús

¡Feliz Navidad, terrícolas!

En la Biblia no se especifica el día del nacimiento de Jesús. La fecha fue puesta en el siglo IV por el Papa Julio I y, hasta entonces, se cree que se celebraba al mismo tiempo que la adoración de los Magos.

Mucha gente cree que la fecha se puso por ser la celebración pagana del solsticio de invierno. Sin embargo, hoy día se cree que se puso porque, según la tradición judía, los grandes hombres son concebidos y mueren el mismo día del año. Es decir, que Jesús, según este principio, debería haber sido concebido y haber muerto el mismo día del año. Tras varios cálculos, que no vamos a detallar, se estableció que la muerte de Jesús en la cruz debió ocurrir un 25 de marzo. Para ello se usaron datos conocidos, como que ocurrió en la pascua judía, y otros que no se conocían tanto, como el año en que se pensaba que nació Cristo. Por tanto, si murió un 25 de marzo, pensaron que tuvo que ser concebido un 25 de marzo y, por tanto, haber nacido nueve meses después: un 25 de diciembre.

¿Es coincidencia que el solsticio de invierno ocurra en la misma fecha? Pues no está claro. Hay teorías que dicen que sí, otras que dicen que no y otras que dicen que en principio sí, pero ya que el cálculo coincidía, pues mira qué bien.

En cualquier caso, terrícolas, lo dicho: feliz Navidad.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Beben y beben los peces en el río

Pues no, terrícolas: apenas beben. Los peces de río tienen un cuerpo más salado que el agua que les rodea, y eso hace que entre agua en sus cuerpos, porque el agua tiende a ir de soluciones "poco saladas" (menos saturadas, realmente) a otras más "saladas". Como el interior del pez tiene más sales, el agua del río tiende a entrar en el pez, por lo que no necesita beber.

Sin embargo, los peces de mar sí beben. Y mucho. La razón es la misma: el agua tiende a ir de la zona con menos sal (el interior del pez) a la que tiene más sal (el mar). Como el pez no puede permitirse perder demasiada agua, debe compensarlo bebiendo mucho. ¿Y qué hace con la sal que ingiere? Pues, en gran medida, la filtran en su intestino.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Las estaciones

Hay terrícolas que piensan que las estaciones se deben a la cercanía de la Tierra al Sol. Esos terrícolas se equivocan: se debe a la inclinación del eje de la Tierra. Si fuese por lo primero, sería verano en toda la Tierra al mismo tiempo, y no es así: cuando lo es en el hemisferio norte, es invierno en el sur y viceversa.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Hacer la pelota

"Hacer la pelota" no tiene nada que ver con esos objetos casi esféricos con los que los terrícolas jugáis a deportes como el fútbol. "Pelota" es "prostituta". La expresión se debe a las acciones que realizaban para halagar a sus clientes con el propósito de obtener mejor pago.